Los desafíos para el vino de Castellón pasan por investigar maneras de tener cada vez mejores vides para mejorar cada vez más la calidad de las uvas: tipos de poda, manejo de suelos, control del estrés hídrico, dominar el vigor de las cepas, control de plagas y viticultura de precisión.

En segundo lugar, analizar todos los factores posibles para determinar el momento óptimo de la vendimia de  cada variedad, para conseguir todas las potencialidades de cada variedad, y elaborar cada vez mejores vinos: menos tecnológicos y más ecológicos.  En definitiva, conseguir reducción de costes mediante la mecanización de los procesos.

Por otra parte, debemos conseguir determinar las peculiaridades distintivas del vino de Castellón, revalorizando nuestro terruño, nuestro “terroir”, buscando una viticultura sostenible, y  la recuperación de variedades tradicionales y/o adopción de variedades mejorantes, que contribuyan a la diferenciación o tipicidad del  vino de Castellón. En este orden de cosas, no debemos olvidar el promover medidas que mitiguen los posibles cambios climáticos y disminución de lluvias.

Finalmente, y como uno de los aspectos más importantes, debemos aumentar la conciencia entre los vitivinicultores de que el éxito del vino de Castellón depende en parte de nuestra unidad de acción. 

CONDICIONES DEL TERRITORIO EN LA ELABORACIÓN DEL VINO DE CASTELLÓN.

La valenciana es una de las regiones vitivinícolas más importantes de España. Representa el 6,16% de la superficie nacional de viñas, el 5,8% de la producción de vino, el 11,4% de las exportaciones en volumen y el 7,8% en valor. Esto significa que la uva y el vino tienen un elevado peso en la economía, la sociedad y el paisaje de la Comunitat, en particular, en algunos territorios muy especializados.

Las condiciones de Castellón para el cultivo de la vid van de buenas a muy buenas: clima mediterráneo, cálido y no muy seco; suelos arcillosos, calizos, ferruginosos, arenosos, nunca puros y siempre con alguna mezcla para distintas variedades;  latitud de 39 a 40 grados, que es justo el centro de los 28 y 50 donde es posible la vid; temperatura media de 15-17 grados y primera zona Winckler (en San Mateo); pluviometría media de 350 a 600 mm, altitud…

Cómo ocurre en el conjunto del sector vitivinícola español, su modelo productivo y comercial es muy heterogéneo y coexisten en él explotaciones y bodegas de diferentes tamaños, naturaleza jurídica y orientación empresarial. Sin embargo, sus precios medianos son más bajos que la media, consecuencia del elevado peso de los graneles, lo cual repercute negativamente en los precios de la uva percibidos por los agricultores. También es relativamente bajo su consumo interior.

En las dos últimas décadas se ha producido una auténtica revolución tecnológica, productiva y comercial, con la aparición de nuevas bodegas, la transformación de muchos de los existentes y el reconocimiento creciente de los vinos valencianos a los mercados locales e internacionales. A pesar de esto, para mejorar la posición competitiva del sector a los mercados del siglo XXI hace falta aumentar el valor económico que genera y asegurar su sostenibilidad. Esto exige un esfuerzo individual y colectivo que incida en las estrategias públicas y privadas relacionadas con el tamaño empresarial, la calidad, la diferenciación, la innovación, la comunicación y la distribución de los vinos valencianos. El objetivo de esta Jornada es contribuir a los análisis y debates necesarios para responder a este reto.

FUENTE: Extracto de la intervención realizada por Ismael Sanjuan, presidente de la IGP Castelló, en la Mesa redonda: “Los desafíos del sector vitivinícola valenciano”, realizada el 27 de noviembre de 2017 en la Universitat Politènica de València

Moderador:
Francisco Rodríguez Mulero, Secretari Autonòmic d’Agricultura.
Ponentes:
Alberto Lacruz, Vicepresidente del CRDO Utiel‐Requena.
José Agustín Martínez, Director Cooperativa Font de la Figuera.
Pablo Ossorio, Director de Oenoconsulting.
Antonio M. Navarro, Presidente del CRDO Alacant.
Cosme Gutierrez, Presidente CRDO Valencia.
Ismaél Sanjuan, Presidente IGP Vinos de Castelló.