“La noche de Reyes” se conmemora de diferentes maneras en diversos países del mundo.

Esta festividad tiene su origen en la fiesta de la Epifanía, un acontecimiento religioso que hace referencia a una revelación o aparición, en este caso, y para la fe cristiana, la más celebrada es la Epifanía de los Magos de Oriente, el día 6 de enero

La celebración viene acompañada por una reunión familiar que en algunos sitios se celebra el día 5 de enero, antes de la llegada de los Reyes Magos, o bien, el 6 de enero, después de abiertos los regalos, y que viene acompañada por un postre representativo.

En España se acostumbra comer el Roscón de Reyes, esta torta tiene forma de rosca y viene cubierta por frutas escarchadas. El conjunto imita más o menos a una corona real donde las frutas hacen la función de joyas decorativas, además esconde en su interior una o más sorpresas.

Si eres de Roscón de Reyes lo puedes acompañar con algún espumoso, con algún vino dulce o una mistela.

Si te decides por un vino espumoso, el carbónico natural actuará como perfecto acompañante para endulzar el postre tan apetecible. Una recomendación, por su ligera burbuja y el moscatel,  puede ser el Marenostrum Ancestral Riesling-Moscatel, de Bellmunt Oliver viticultors, de Cabanes o el Clos d´Esgarracordes Brut Nature Rosado.

Si eres más de dulces, hay varias opciones, pero puedes decantarte por el Dolcet de Clotàs. De bodega Flors o cualquiera de las mistelas tintas de Mas de Rander.

En cualquier caso lo mejor es disfrutarlo en buena compañía y suerte con el roscón, que no te salga la haba.