en el marco de la Festa de la Verema de Benlloc, el mundo del vino castellonense se reunió ayer con motivo de la celebración de la inauguración de la nueva sede de la Indicación Geográfica Protegida Castelló en el municipio de Benlloc. Bajo la popular calle de l’Esglesia se asienta este punto neurálgico que permitirá a cualquier interesado por el sector de la viña conocer la historia que precede a los vinos de esta tierra y el conjunto de bodegas que actualmente forman parte de la I.G.P.

El acto dio comienzo con un discurso del actual presidente de la I.G.P. Castelló, Juan Carlos Pavía, quien agradeció el apoyo de los benlloquinos y la labor del Ajuntament de Benlloc en la cesión del local para la instalación de la sede. Asimismo, Pavía alabó el trabajo de las anteriores juntas de la IGP, representadas por el expresidente Ismael Sanjuan, y aprovechó para compartir su deseo de que la instalación sea dentro de no mucho tiempo la sede de la Denominación de Origen Protegida Castelló.

«En muchos sitios nos reconocen que hacemos vino de calidad, pero nos falta que nos conozcan más. Ser D.O.P. supone un salto muy importante para los productores y viticultores de Castelló», señaló Pavía. Para ello, el presidente anunció la realización de futuras reuniones entre viticultores y bodegas para empezar cuanto antes a elaborar el nuevo pliego de condiciones para entregar a Conselleria, Ministerio y Bruselas, con la clara intención de que con el menor tiempo posible se pueda alcanzar la Denominación de Origen.

En representación del Ajuntament de Benlloc acudió su alcalde, Àngel Ribés, quien resaltó la fuerte apuesta de la localidad por su vino y el del resto de las comarcas. «La idea del Ajuntament siempre ha sido dar apoyo a la I.G.P. y que cualquier persona que venga a esta comarca tenga una lanzadera para acercarse a las bodegas de Castelló, desde la de Viver hasta la de Sant Mateu, siendo esta la casa de todos», afirmó Ribés.

La inauguración continuó con una degustación de seis tintos de la terreta, entre los que se encontraba el Alma de Espadán de Bodega Alcovi, Viento y la Perdición de Cooperativa de Viver y Autor de Vega Palancia. Con copa en mano los asistentes pudieron ser los primeros en descubrir la nueva sede a través de una visita dirigida por el propio presidente de la I.G.P. Entre las más de cincuenta personas que asistieron al evento se encontraba el presidente de la Federación de Asociaciones de la Comunidad Valenciana, David Remolar, y representantes de las bodegas de las tres subzonas vitivinícolas de la provincia, como Vicente Flors (Bodega Flors), Sergio Garrido (Barón d’Alba) o Manolo Fuster (Bodega Alcovi).

La sede se compone de dos plantas. La primera se encuentra decorada con una amplia exposición de botellas procedentes de las bodegas que conforman la I.G.P. y carteles con ilustraciones donde se detallan las particularidades de sus vinos. Tras subir unas escaleras accedemos a una sala donde se exponen antiguos utensilios que se empleaban para la vendimia y una sala multimedia donde poder ver un pequeño documental sobre el origen vitivinícola de Castelló.

El local fue cedido en 2017 por el Ajuntament de Benlloc tras un convenio firmado que ha permitido su transformación en un centro de interpretación turística y centro de visitantes de la comarca del vino, formada por los productores de vino de alrededor de la Plana del arco. En palabras de Pavía, «un espacio que refleja a la perfección el pasado del vino de Castelló y donde todo el sector unido deberá escribir el futuro».